Una aplaudida U. M. Cartagonova trae la Semana Santa de Cartagena a Cuenca en un concierto para recordar

09 de Marzo de 2019

Un concierto para recordar en el que las Semana Santas de Cuenca y Cartagena - ya vinculadas de por sí gracias, entre otras cosas, a la figura del imaginero José Capuz - se acercaron un poco más gracias a la música de la Pasión. Así fue la edición de 2019 del Concierto de Inicio de Cuaresma, una edición que se celebraba este sábado en un Teatro Auditorio a rebosar y que tenía como protagonista a la Unión Musical Cartagonova, dirigida por Jaime Belda. A pesar de su juventud, la formación sonó compacta y bien coordinada a lo largo de todo el concierto, dejando detalles de gran belleza. 

El concierto, presentado por el Cronista Oficial de la Cofradía Marraja de Cartagena, Pedro María Ferrández, y la jefa de Prensa de la Junta de Cofradías, Berta López, aunó en su repertorio composiciones de marcado caracter cartagenero con otras emblemáticas de la Semana Santa de Cuenca. Comenzó con dos piezas muy arraigadas en la Semana Santa cartagenera: Perico Pelao (que contó con la participación de 3 músicos caracterizados de soldados romanos, con pífano y tambores, como los que acompañan en la procesión de los "Armaos" de Cartagena) y la Marcha Lenta de los Judíos. 

Tras interpretar San Juan de V. Victoria, Dolorosa de A. San Nicolásb y la Marcha Lenta de J. Oliver en un arranque muy cartagenero, la U. M. Cartagonova conquistaba al público asistente con una fantástica interpretación del Cristo de Luz de Sendra que arrancaba los primeros bravos de la noche y cosechaba el aplauso más largo y cerrado hasta ese momento. La primera parte del concierto finalizaba con una muy aplaudida Mektub (M. San Miguel). 

 
El programa de la segunda parte del concierto comenzó con corte conquense en marchas y directores, con la interpretación de Ecce Homo de José López Calvo y Sombras de Pasión, de Juan Carlos Aguilar. El director de la U. M. Cartagonova agradecía en este inicio de la segunda parte a la Junta de Cofradías y la Semana Santa de Cuenca la invitación a abrir musicalmente la Cuaresma conquense y tenía un recuerdo muy especial para el maestro López Calvo, de quien fue alumno. 
 
Mater Mea (R. Dorado), Crucifixus (A. Pina) y La Madrugá (A. Moreno) completaban el programa oficial, que tuvo como bises el pasodoble Suspiros de España (muy vinculado a Cartagena por ser cartagenero su compositor y por estar dedicado a los suspiros, un dulce típico de Cartagena, y a la cafetería España de la ciudad) y la emblemática San Juan, Himno Nazareno conquense. Con dos cerradas ovaciones que pusieron al público en pie concluía una edición del Concierto de inicio de Cuaresma en la que Cartagena y Cuenca quedaban para siempre unidas bajo una misma Pasión.