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Cuenca arropa a la Virgen del Carmen y a las Carmelitas Descalzas en la procesión del 425º Aniversario

17 de Julio de 2013

Sencilla, solemne y emotiva. Así ha sido la procesión conmemorativa del 425º Aniversario fundacional del Carmelo de San José en Cuenca, que se ha celebrado en la tarde de este martes, 16 de julio por las calles de la ciudad. La Junta de Cofradías de Cuenca ha sido la encargada de organizar el desfile que constituía el acto central de los organizados por las hermanas Carmelitas Descalzas de Cuenca con motivo de su efeméride. Para ello, la Comisión Ejecutiva y la Junta de Diputación llevaban ya varias semanas trabajando a fin de que la procesión se desarrollara con la mayor elegancia posible.

A las siete de la tarde y en una iglesia de la Virgen de la Luz en la que no cabía un alma, daba comienzo la solemne Función Religiosa a la Virgen del Carmen, oficiada por el obispo de la Diócesis, monseñor José María Yanguas. A la misma asistieron la Comisión Ejecutiva de la Junta de Cofradías encabezada por su presidente, Jorge Sánchez Albendea, la Junta de Diputación de la institución nazarena y representantes institucionales de la ciudad, entre ellos la concejal de Servicios Sociales, Ana de la Hoz; el presidente de Diputación, Benjamín Prieto; el delegado de la Junta, Rogelio Pardo; o el subdelegado de Defensa, Félix Gutiérrez Barón, entre otros.

Dentro del templo, donde permanecían las imágenes de Santa Teresa en las andas de la Virgen de la Paz y de Nuestra Señora del Carmen en las de María Magdalena, se vivieron ya momentos de profunda emoción cuando un monje carmelita impuso el escapulario de la Virgen del Carmen a los miembros de la Junta de Diputación de la JdC y a los banceros de los dos turnos -el primero de San Antón a San Felipe Neri y el segundo de los Oblatos a San Pedro- que tomaron parte en el desfile. A las ocho menos diez se abrían las puertas de San Antón y, bajo un sol radiante, ante una pequeña multitud y con el rumor del Júcar de fondo que hacía recordar la salida del Jueves Santo, hacía su aparición puntual la imagen de Santa Teresa.

Delante de ella desfilaban ya los guiones de las hermandades de la Semana Santa de Cuenca, ubicados en dos filas a lo largo del recorrido, así como la Cruz de Guía de la parroquia. En el tramo entre el puente de San Antón y el de la Trinidad se congregaba un buen número de gente en las aceras, demostrando que la devoción que hay en Cuenca a la Virgen del Carmen es digna de tener en cuenta. Tras la imagen de Santa Teresa, que fue recibida con vivas del público, salía radiante la Virgen del Carmen, preciosa con su valioso manto del siglo XVII. En la puerta la esperaba ya la Banda de Música de Osa de la Vega para recibirla con los acordes del Himno Nacional, a cuya interpretación siguieron el aplauso y los vivas del público. Con las dos imágenes en la calle la procesión inició su ascenso hasta el antiguo convento de las Carmelitas junto a la iglesia de San Pedro.

Abrían la comitiva procesional los guiones en dos filas, seguidos de alrededor de trescientas personas que acompañaron a las imágenes con velas. Tras ellos, Santa Teresa y la Virgen del Carmen flanqueadas por los banceros del segundo turno, que desfilaron junto a los pasos formando una fila a cada lado. Monseñor Yanguas presidió la procesión junto con una representación eclesiástica tras la Virgen del Carmen, mientras que cerraban el desfile, por este orden, la Junta de Cofradías, las autoridades y la Banda de Música de Osa de la Vega. El sol caía sobre la ciudad y Santa Teresa y la Virgen del Carmen subían a buen paso, bien llevadas, hasta la parte más alta de la ciudad.

Cinco paradas se hicieron a lo largo del recorrido para pronunciar una oración, mientras el aroma a incienso impregnaba el ambiente y a alguno se le venían a la mente imágenes nazarenas. En San Felipe Neri se hizo el cambio de banceros tras una subida que iba ganando público a medida que las cuestas se hacían más escarpadas y en la que sonó Caridad del Guadalquivir de forma impecable por Andrés de Cabrera en la de Osa de la Vega. Sorprendió y para bien esta banda que debió haberse estrenado el Viernes Santo acompañando a la Agonía y que no pudo hacerlo por culpa de la lluvia. Ya la escuchó ayer Cuenca y quedó encantada. La entrada a la Plaza Mayor con Costalero fue uno de los momentos más bonitos del desfile. Entre palmas y ramos, Macarena y Virgen de los Llanos sonaron también a lo largo del recorrido. Un repertorio alegre para una procesión de celebración como era la de ayer.

En la Plaza Mayor aguardaba bastante público a las imágenes, que ya subían con el segundo turno de banceros y acompañadas por los del primero. Muy buena iniciativa que permitió que fueran guarecidas en todo momento y que hizo más vistoso el desfile. Ya anocheciendo inició la comitiva el ascenso por San Pedro hasta su final, que tuvo lugar alrededor de las diez de la noche. La subida por esta estrecha y nazarena calle de la ciudad fue también de gran belleza, no sólo por el romper de horquillas que encogía el alma, sino por la forma que tuvieron los banceros de bailar a las imágenes, con presteza y elegancia y prácticamente en todo el tramo, con el esfuerzo extra que suponen los bailes cuesta arriba. Una vez en San Pedro, arropada por Cuenca y con el repique de campanas del templo en señal de alegría y bienvenida, la Virgen del Carmen finalizaba su procesión junto con Santa Teresa, fundadora del Carmelo, en una tarde de devoción y emociones. Las imágenes reposan ya en el antiguo convento, donde fueron bajadas ya sin las andas.

“Ver la alegría de las monjas ha sido lo mejor”
El presidente de la Junta de Cofradías, Jorge Sánchez Albendea, aseguraba tras la procesión y una vez reposadas las emociones que una de las mejores sensaciones, además del cariño que ha demostrado Cuenca y lo contenta que ha quedado la gente con la procesión, ha sido “ver la alegría de las monjas cuando les hemos contado lo bien que ha salido la procesión”. Sánchez Albendea ha asegurado que el resultado “compensa todo el trabajo y el esfuerzo que hemos hecho en este mes en el que es complicado organizar algo” y ha terminado afirmando que “para la Junta de Cofradías ha sido un orgullo haber participado en los actos del 425º Aniversario de la fundación del Carmelo de San José”.