Fotografías cedidas por Javier Ayllón Soria
Histórico y para el recuerdo. Así ha sido el Concierto de inicio de Cuaresma de 2026, interpretado por La Sociedad Filarmónica Ntra. Sra. de La Oliva de Salteras, una de las bandas más punteras del panorama musical nazareno nacional, referente y centenaria, y especialmente ligada a la Semana Santa y las hermandades y cofradías de Sevilla capital y provincia.
La noche prometía ser extraordinaria ya desde el mismo momento en que salieron a la venta las entradas y se agotaron en menos de media hora. Y La Oliva de Salteras, muy conocida y admirada en el panorama nazareno conquense, no defraudó. Al contrario: colmó y aún rebasó las expectativas, con una interpretación magistral, un sonido grande y compacto y un saber estar y presteza en el escenario digno de los más grandes; digno de nuestra Cuaresma y nuestra Semana Santa.
El repertorio compaginó los aires sevillanos y propios de La Oliva con otros muy nuestros. Así, arrancó el director de la formación, José Peña Rubio, con La Esperanza, de Jesús Joaquín Espinosa, para continuar con La Rosa de San Lorenzo, del propio director de La Oliva y la conquense Entre banzos, de Juan Carlos Aguilar, antes de pasar al monográfico de José Alberto Pina, que llevó al respetable a escuchar primero Crucifixus, su primera composición y pieza que bien conoce en Cuenca el oído nazareno, y después Promesa, la marcha de estreno, dirigida por el propio Pina y que contó con una vistosa puesta en escena que gustó mucho a los asistentes.
Si en la primera parte abrió La Esperanza de Sevilla, en la segunda el repertorio abrió conquense con Tulipas del cielo, de José Mencías Sanglada. Le siguieron Siempre Macarena, de José León Alapont; Dios te salve, Rocío, de Manuel Jesús Castro; La misión de la Esperanza, de Rubén Jordán Flores; y a modo de cierre, la Jerusalén de Vélez que no escribió el maestro para Cuenca, pero como si lo hubiera hecho.
Tras los merecidísimos aplausos y bravos (casi 3 minutos de ovación recibió La Oliva), el presidente de la Junta de Cofradías, Jorge Sánchez Albendea, y el Vicepresidente, Antonio Abarca, entregaron sendos reconocimientos (nuestros tradicionales y muy apreciados nazarenos de Tomás Bux) al presidente de La Oliva y al compositor de Promesa.
El concierto, presentado a dúo por el periodista, escritor y Pregonero de nuestra Pasión en 2025, Juan Ignacio Cantero, y la directora del Gabinete de Comunicación y Prensa de la Junta de Cofradías de Semana Santa de Cuenca, Berta López, finalizó con Promesa, Nuestro Padre Jesús y El Mayor Dolor, de Daniel Albarrán, a los bises; es esta última la marcha más característica de La Oliva.
Con otra calurosa y larga ovación finalizaba una noche en la que se convirtió el Auditorio de la capital en procesión y La Oliva de Salteras en banda nazarena de Cuenca para siempre.
La Sociedad Filarmónica Nuestra Señora de La Oliva de Salteras, tal y como la conocemos hoy, nace en 1913. Con anterioridad a esta fecha existen documentos y datos que demuestran la existencia ya por el año 1900 de la Banda, o al menos de una “formación musical” dirigida por Manuel Chico Morales, que conformará el embrión de lo que en 1913 seraÌÂÂÂ ya de forma clara y concisa una formación de carácter filarmónico, de la mano del párroco de la localidad, Antonio Rodríguez Cruz.
Tras la época de Manuel Chico Morales, es su alumno más destacado, Joaquín de la Orden quien recoge la batuta. Joaquín de la Orden estuvo al frente de la Banda desde 1923 hasta 1984, consiguiendo con sacrificio y dedicación constante consolidarla y darle prestigio, formando de igual manera a todos los que durante más de medio siglo quisieron aprender música, siendo premiado por esta labor en 1979 con la Medalla al Mérito en el Trabajo.
En 1986 se hace cargo de la Dirección de la Banda Enrique Bonet Carbonell, músico alicantino afincado en Andalucía. Durante este periodo y hasta 1995 ejerce tareas de Dirección y Coordinación Luis Orden Ciero, impulsor entre otras cosas de la ya dilatada discografía de la banda. Desde 1994 hasta 2014 la dirección musical la ocupa JoseÌÂÂÂ Manuel Bernal Montero y, después de este y hasta 2018 lo hace Jesús Salas Orden siendo además responsable de la educación musical en la Academia de Música Joaquín de la Orden. En junio de 2018 coge la Dirección Amadora Mercado Pérez, titulada Superior en Dirección de Orquesta, aportando un nuevo enfoque en la evolución musical de la formación; a partir de junio de 2022 y por motivos laborales tuvo que dejar la Dirección, convirtiéndose en la primera directora de la formación y la primera mujer en desfilar como directora en la Semana Santa de Sevilla. Le siguió en su cargo Irene Gómez Calado, titulada Superior en Dirección, hasta marzo de 2025. En la actualidad, la dirección está a cargo del compositor y director José Peña Rubio, natural de Valencina de la Concepción.
Actualmente La Oliva de Salteras es una de las formaciones musicales con mayor historia en la música sevillana y un referente en muchos aspectos, entre ellos en el acompañamiento de nueve hermandades de la Semana Santa hispalense (La Estrella, El Museo, El Dulce Nombre, La Sed, Pasión, El Cachorro y La Trinidad) y de la provincia (Vera Cruz de Valencina de la Concepción, Vera Cruz de Salteras y Real Hermandad de Torrijos de Valencina de la Concepción). Cuenta en su haber con 17 trabajos discográficos y la Academia de Música Joaquín de la Orden y la Banda Juvenil, donde se forman cada día en la cultura musical numerosos niños y adultos de la mano de profesores titulados. Además, esta formación participa en numerosos conciertos sinfónicos, cursos de perfeccionamiento musical y concursos durante todo el año.
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