Alberite de Iregua (La Rioja), Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, 1947. Monseñor José María Yanguas, Pregonero de la Semana Santa de Cuenca de 2026, fue nombrado Obispo de Cuenca, por Benedicto XVI, el 23 de diciembre de 2005. Recibió la Ordenación Episcopal y tomó posesión de la Sede de Cuenca en la Catedral el 25 de febrero de 2006, de manos del Excmo. y Rvmo. Mons. Antonio Cañizares Llovera, Arzobispo de Toledo.
El 19 de junio de 1971 fue ordenado sacerdote en Logroño, al servicio de la misma Diócesis. Es Doctor en Teología (1978) y en Filosofía (1991). Ha trabajado como capellán y profesor de Teología de los estudiantes de diversas facultades civiles de la Universidad de Navarra (1972-1978; 1980-1986), secretario del Departamento de Teología para Universitarios (1976-1978), capellán militar (1978-1980), profesor de Teología Dogmática (1976-1981), profesor de Ética y de Teología Moral (1981-1989), miembro del Comité de Dirección de la revista Scripta Theologica (1982-1986), director de Investigación de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra y profesor asociado de Ética de la Facultad Eclesiástica de Filosofía (1988-1989), oficial de la Congregación para los Obispos (1989-2005) y profesor visitante de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (1990-2005).
En Roma, ha sido capellán de las Hermanas de la Sagrada Familia de Spoleto y ha colaborado pastoralmente en la Parroquia de Santa María de la Divina Providencia (1990-2005), siendo nombrado Prelado de Honor de Su Santidad el 20 de abril de 2001. En la Conferencia Episcopal Española (CEE) es miembro de la Comisión para la Doctrina de la Fe, además de miembro del Consejo Episcopal de Asuntos Jurídicos desde marzo 2020. Fue miembro también de la Comisión de Seminarios y Universidades. Ha publicado numerosos artículos en revistas especializadas.
Desde su llegada a la Diócesis, la relación de monseñor Yanguas con nuestra Semana Santa ha sido estrecha, larga y prolífica. También lo es la relación con la Diócesis y con los diferentes movimientos religiosos, con especial mención a la Hospitalidad Diocesana de Lourdes, a la que acompaña cada año en su peregrinación al Santuario. Pero hablemos de Semana Santa.
La aportación más visible de monseñor a nuestra Pasión es aquella que se desarrolla de Domingo de Ramos a Domingo de Resurrección. En 20 años de obispado nos ha compartido veinte maneras diferentes de reflexionar sobre el perdón el Lunes Santo, poniendo voz al Señor en su ‘Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen’. Acompaña también, junto con el Cabildo Catedralicio, a Cristo Yacente en el Santo Entierro. Preside la Bendición de Palmas y la Santa Misa Estacional del Domingo de Ramos, así como la Vigilia Pascual el Sábado Santo y la misa íntima con que los hermanos de la Vera Cruz preparan su salida procesional el Lunes Santo.
También es el obispo que ha abierto las puertas del Palacio Episcopal a la Madre a través de nuestras advocaciones nazarenas: María Stma. de la Esperanza, Ntra. Sra. de la Amargura con San Juan Apóstol, Ntra. Sra. de la Soledad del Puente y la Virgen de las Angustias.
Siempre cercano, dialogante y abierto a trabajar por nuestra Pasión teniendo muy presente la necesidad de representar y preservar con ella el mensaje de Cristo, durante el obispado de monseñor Yanguas nuestra Semana Santa ha vivido además algunos de sus momentos clave en la historia reciente: la inauguración del Museo nazareno y de la sede permanente de la Junta de Cofradías; la participación del Descendimiento en el Vía Crucis de la JMJ en Madrid; la Coronación Canónica de Ntra. Sra. de las Angustias del Viernes Santo; la fundación de la V. H. de Ntra. Sra. de los Dolores y las Santas Marías y, con ella, el nacimiento de la procesión del Duelo para el Sábado Santo; la integración de Las Turbas de Cuenca en la Junta de Cofradías; o la presentación de nuestra Semana Santa en Roma, ante el Papa Francisco y en la Embajada española ante la Santa Sede, empresa en cuyo desarrollo y éxito monseñor fue pieza fundamental.
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